lunes, 4 de abril de 2011

ACONTRACORRIENTE: EL PLAN DE DESARROLLO, Y LAS EXPECTATIVAS. Manuel del Ángel Rocha . Con bombo y platillo fue expuesto la semana pasada el Plan Veracruzano de Desarrollo 2011-2016, que, cual acto normal de proselitismo político, congregó a lo más “garando” de la sociedad veracruzana. Al parecer el suceso, (la forma), es importante para el gobernador Javier Duarte de Ochoa, porque hasta ahora, es de los pocos eventos que convoca al gobierno en pleno, y lo enmarca con una escenografía fastuosa, donde se supone que el Plan es el factor fundamental de la convocatoria. Previo a la presentación en el World Trade Center en Boca del Río, el gobernador acudió al Congreso Local, para hacer entrega del documento a la LXII Legislatura Local, ocasión que aprovechó para tomarse la foto con la fracción de los diputados panistas, y afirmar que solo juntos se pueden superar los grandes rezagos de Veracruz. Por la profusa difusión que se dio al evento, pero paralelamente también a las líneas generales del Plan, y por una hojeada que ya le dimos, siempre persiste un tonillo de escepticismo, en virtud de la nula información, en su etapa de aplicación. Hoy es la figura principal de quehacer político-administrativo del gobierno Duartista, pero mañana quien sabe si se acuerden de él, como casi siempre ocurre. Pasa a segundo, o tercer termino, pero ocurre que sí hay seguimiento, (como debe de ser), para ir midiendo su desarrollo, y que las metas no se alcancen, entonces las cifras y las acciones se maquillan, para que cuadren con las acciones programadas, con las acciones realizadas, y con los montos presupuestados. Por lo que ha trascendido del gobierno anterior, donde se anunciaban mega-obras, que resultaron mega-fraudes, es conveniente que las acciones de transversalidad que plantea el PVD, se traduzcan en acciones concretas, del aquí y el ahora. Con una interacción impecable entre las dependencias sectorizadas, para atacar problemas comunes, con proyectos comunes. Proyectos concretos de inversión, con presupuesto, y una temporalidad específica para su realización, que supervisados a detalle, con indicadores precisos, nos lleven a obras palpables, no de propaganda, y con ello recuperar la confianza ciudadana. Por el estado desastroso en que se recibió la administración, no es tarea fácil abonar al orden administrativo y financiero, pero en ello, el Plan es un gran instrumento que guía al gobierno hacia sus objetivos, y uno de ellos, de los cinco más apremiantes, es la pobreza que le pega a cientos de veracruzanos. La disciplina presupuestal y la conexión efectiva, mas el talento de quienes la apliquen, habrán de construir un gobierno eficaz, como lo plantea el documento, porque sin coordinación, el esfuerzo y los recursos se dispersan, en detrimento de la población veracruzana carente aun de salud, vivienda, educación, y empleo. De las aspiraciones mas sentidas de los veracruzanos, es que se manejen con transparencia y eficacia los recursos económicos y financieros, no como se hizo en el pasado inmediato; que la Administración e Impartición de Justicia sea efectiva y sin distingos, se castigue a los mañosos burócratas de ese pasado inmediato, y se acabe con la protección e influencia de los incondicionales, que por estos justamente se vive el estado actual de cosas; que el empleo, base de su nivel de vida, sea una acción real, y los que se aperturen, que sean bien remunerados, no como los pocos que se crean en las tiendas de autoservicio, o de empleo temporal con salarios mínimos, que apenas alcanzan para sobrevivir. Acciones que se traduzcan en confianza, es lo que necesitan los paisanos, no escenografías para el reflector, que luego no se cumplen. Que bueno que el gobernador le asigno una importante cuota de significado político al evento del 30 de marzo en el WTC, porque para su ejecución, tendrá que poner mano dura en aquellos rubros de la administración que han sido manoseados a niveles de burla social. Porque el Plan es un mundo de buenas intenciones, que solo con seguimiento puntual y una estructura administrativa, eficiente y decente, puede garantizar el logro de las expectativas, en principio del propio gobernador, y posterior, de la población veracruzana. Las herencias son muchas, y los compromisos también, pero por pláticas con constructores a los que la SECOM les adeuda hasta la camisa, es cosa que el gobernador vaya depurando su padrón de colaboradores, de manera escalonada, y tome el control de cada una de las áreas, para cerciorarse que sus perspectivas de un mejor Veracruz, son reales. No basta con haber hecho un excelente Plan de Desarrollo, si que quien lo implemente, no este salpicado por la duda de su eficacia, y honorabilidad. Las esperanzas de que las cosas cambien son muchas, pero los intereses para que ello no ocurra, también, el Plan puede ser un pretexto para ir ajustando el equipo de trabajo. Remache: Quien es el autor de la andanada de golpes, que sin consideración alguna le asesta a la educación publica, y le atiza sin descanso a la Universidad Veracruzana. manueldelangel_3@hotmail.com

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