martes, 28 de diciembre de 2010

EL ESTADO UN POLVORIN

Manuel del Ángel Rocha

Aunado a la situación de inseguridad y violencia que vive Veracruz, la situación política y social puede convertirse en un San Martín Texmelucan, (guardadas las respectivas proporciones), porque las administraciones salientes de los ayuntamientos locales ante su insolvencia económica, están haciendo hasta lo imposible para que la lumbre “tateme” mas de un político de la administración estatal que apenas se acomoda en su asiento.
La ineficiencia administrativa y corrupción del cuerpo edilicio encabezado por su respectivo alcalde, han hecho polvo las finanzas municipales y están poniendo a prueba la capacidad política y negociadora del naciente gabinete nombrado por el gobernador Javier Duarte de Ochoa.
Corresponde al Secretario y Subsecretario de Gobierno antender y resolver los conflictos que viven mas de 40 municipios, porque ante el desgobierno, y falta de credibilidad en su autoridad, lo único que los alcaldes salientes desean desesperadamente, es que estos últimos días transcurran a velocidad de “Speedy González”.
Pero esperemos que el destino los alcance, y tanto la Legislatura local como el ORFIS de una vez y por todas cumplan con sus funciones y responsabilidad, y no actúen como “jueces de parte” para encubrir las pillerías que son conocidas por doquier, en cada rincón de sus municipios, donde a detalle señalan los “pecadotes” del funcionario saliente y donde los conflictos añejos ya “reventaron”, mientra que en otros, “la mecha ya esta encendida y a punto de estallar”.
La falta de liquidez de la tesorería es prácticamente el problema central que se agudiza cada que termina una administración municipal, donde los trabajadores sindicalizados son los que en primer termino solicitan se cumpla lo asentado en su Contrato Colectivo de Trabajo, que va desde compensación, bono especial, vacaciones, aguinaldo, despensa, vacaciones no tomadas, etc...
De manera paralela esta el personal de seguridad, esto es la policía municipal que de manera sorprendente son eficiente para cobrar su sueldo y estímulos económicos, mas no así para proteger y apoyar a la ciudadanía y perseguir a las bandas delincuenciales que tienen en un puño a los vecinos y a gente con poder económico. Los empleados de confianza son los que llevan la peor parte, son los eternos sacrificados que no tienen derecho ni a chistar, que ante la falta de la asesoria laboral optan casi siempre por una retirada silenciosa.
Pero el estado de crispación en que están los trabajadores y sus familias, esta permeado también por el sinfín de adeudos que tiene los ayuntamientos con los proveedores, prestadores de servicios y constructoras cuyos adeudos datan de dos, un año o meses y su liquidación no se aprecia para que suceda en estos días. La película es la misma tanto en los ayuntamientos del sur, como del centro y norte.
Cabe aquí preguntarse si el equipo que acompaña a Javier Duarte tiene la experiencia política y de gobierno para hacerle frente a esta andanada de conflictos en ciernes que parecen destinados a socavar la incipiente administración. Amen de que tanto el Secretario, como Subsecretario encartan a sus mejores cuadros para afrontar el reto, pero parece que no han sido avisados a tiempo, y el destino alcanzo a mas de tres noveles aprendices de político poniéndose las pantuflas, que para mal de nuestro estado, tendremos también que aguantarlos aun a costa de que Veracruz estalle en pedazos, como ahora le ocurre al país, y lo peor de todo esto es que no lo ven?, no lo respiran?, no lo leen?.