domingo, 27 de noviembre de 2011

ACONTRACORRIENTE
EL CAMPO GENERA RIQUEZA

Y ARRAIGO, JDO
Manuel del Ángel Rocha

Con motivo de la toma de protesta al Comité de la Federación Nacional de Productores de Arroz y también de las Uniones Estatales de Productores de Maíz, Frijol y Arroz, el viernes 18 de noviembre el gobernador Javier Duarte de Ochoa, ante la presencia del líder nacional de la Confederación Nacional Campesina Gerardo Sánchez García, externo en su discurso el texto del titulo que mueve a la presente reflexión.
Encuentro en la participación del gobernador una serie de planteamientos que bien podrían hacerlos cualquier ciudadano vinculado al campo, y que en síntesis son por demás bien intencionados, como mera aspiración de aquellos que históricamente viven e expensas de la voluntad del gobierno en turno, para hacer realmente productivo el campo, o para asegurarle triunfos partidistas a través del “voto verde”, y aquí ni el PRD se salva, porque tanto el PRI, como el PAN, están enfrascados en asignarle mas presupuesto al campo, pero a los programas clientelares que mas votos le produzca para la siguiente contienda electoral. En ello, tanto la Federación, como los gobiernos estatales priistas, están a la puja para ver quien tiene mayor capacidad de organización y control sobre los dineros destinados a “sus programas mas rentables” del campo.
Pero contrasta la aspiración del gobernador de “hacer accesible la tecnificación, los tractores, la infraestructura hidráulica, los sistemas de producción intensiva, acceso a créditos, seguridad en la tenencia de la tierra y mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales”, con la realidad veracruzana expresada por el propio Secretario de la SEDARPA, Manuel Emilio Martínez de Leo, al asegurar que en los últimos 10 años las autoridades que han estado al frente de las políticas agropecuarias en Veracruz “arrojaron a la basura” el dinero de los contribuyentes, porque a pesar de que los recursos se incrementaron considerablemente, el campo veracruzano “consume mucho y genera poco”.
Y fue más allá al agregar que de 232 millones que hace 10 años se asignaba al campo, Veracruz aportaba el 8% de la producción agrícola nacional, mientras que de 1 323 millones (ultimo presupuesto asignado), a pesar de haberse multiplicado por seis, la producción estatal no alcanza el 7% de la producción nacional.
Es significativo que sea el propio titular de la SEDARPA quien tenga que poner el dedo en la llaga para evidenciar no solo el despilfarro en el campo veracruzano, sino también a destinatarios que poco o nada tienen de arraigo con la producción agropecuaria, y mucho menos con los jornaleros y trabajadores agrícolas. Y una de tantas evidencias del desvío de recursos en el pasado inmediato, fue la publicitada entrega de tractores, que solo eran llevados a los eventos para ser conferidos supuestamente a los nuevos propietarios, porque estos solo recibían las llaves simbólicamente, para ser devueltas a los organizadores de los eventos una vez terminados estos, y así sucesivamente, hasta entregar supuestamente en el sexenio del ex gobernador Herrera Beltrán, según los datos oficiales del área de Agricultura de SEDARPA, 10 116 tractores, cuando en realidad la misma dependencia acredita haber adjudicado únicamente 1 878, por lo que están pendientes de que aparezcan físicamente 8 238 tractores. ¿A cuanto asciende económicamente esta fuga de recursos, que bien pudieron apuntalar cientos de proyectos productivos destinados a incrementar la producción de la canasta básica, creando fuentes de empleo para los campesinos y granos para su propia manutención?.
Por ello, a 100 años de haberse firmado el Plan de Ayala, el 28 de noviembre de 1911 en Ayoxuxtla Puebla, y rememorando el histórico encuentro entre el general del Sur Emiliano Zapata, con su Ejercito Liberador y el caudillo del Norte Francisco Villa, al frente de su División del Norte, el 4 de diciembre de 1914 en Xochimilco Distrito Federal, tanto la reposición, como la dotación de tierras comunales sureñas, como la segmentación de los enormes latifundios y la instauración de pequeñas propiedades norteñas, fueron temas centrales en la reunión de los guerrilleros. En el mismo tono lo agrícola del sur, como lo “nómada e itinerante trabajo en cosechas, minas y tendido de vías”, dice Armando Bartra, hicieron un ejercito campesino que dio origen a la división villista. “Pero Villa y Zapata supieron ponerse de acuerdo y desde entonces norte y sur, campesinos e indios, nómadas y sedentarios, rancheros y comuneros lucharon y luchan unidos por la tierra y libertad”, agrega el propio Bartra.
Si acudimos a visitar comunidades rurales o pequeños propietarios en el estado, la situación por la que pasan no dista mucho con la etapa revolucionaria. Hay expectativas como la del gobernador Javier Duarte de Ochoa, que no difiere de la de cientos y miles de campesinos, lideres agrarios y luchadores sociales, con la diferencia que él tiene los recursos y la estructura para que la aspiración se haga realidad, mientras que la de los otros, las centrales campesinas, únicamente es organizarse y solicitar, o pelear o tomar la calle, por lo que por años se les ha negado, o se ha aplazado.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

ACONTRACORRIENTE
LA IGLESIA DE XALAPA, CANDIL

DE LA CALLE
Manuel del Ángel Rocha

Leo que el 20 de noviembre, día que inició la revolución mexicana hace 101 años, en un tríptico dominical distribuido por la Arquidiócesis de Xalapa a las salidas de sus iglesias, insta tanto a políticos como a gobernantes a comprometerse con “el futuro que queremos” y dejar de señalar a culpables por la situación que vivimos, haciendo énfasis en el “desarrollo social, el fortalecimiento de la familia y la promoción de los valores”.
Agrega que “Veracruz no se blindara únicamente con mejores estrategias de seguridad”. “Esperamos una reacción inmediata de parte del gobierno para enfrentar de manera estructural……el problema de la pobreza y el desempleo”. Y planteamientos de fondo, que ha no ser porque se trata de la iglesia católica de Xalapa, beneficiándose con la impartición de educación en un sinnúmero de escuelas particulares de su propiedad, que van desde primarias, hasta nivel profesional, pasando por una relación acoplada al PRI y el gobierno priista en turno, bien podríamos asegurar que es un texto de la iglesia latinoamericana de los pobres, de la Teología de la Liberación.
Por ello, hace apenas diez y seis días, el 6 de noviembre en la Congregación del Castillo, en el campo de beisbol, se reunieron las comunidades de Castillo Chico, Tronconal, el Limón, San Antonio Paso del Toro, San Juan, Chiltoyac, la Palma, Gutiérrez Barrios, el Guayabo y 6 de Enero, entre otras, para conmemorar el octavo aniversario de la Parroquia de Santa María de Guadalupe, que en el 2003 paso de iglesia a parroquia, y que le corresponde atender a los católicos de este perímetro.
Quien oficio la misa, fue por supuesto el Arzobispo Hipólito Reyes Larios, toda vez que los mil a mil quinientos coordinadores, de la parroquia en sus respectivos lugares, tendrían que multiplicar la palabra de dios y las instrucciones del buen cristiano, para el buen vivir, pero antes habrían de disfrutar una rica barbacoa, acompañada de frijolitos, salsa y tortillas “hechas a mano” para el señor.
Y estando en su sermón el arzobispo Reyes Larios, pidió a sus feligreses un nutrido aplauso para el líder estatal de la CNOP, el “policía”, como le decía cariñosamente el ex gobernador Hererra Beltrán, al capitán Alejandro Montano Guzmán, precandidato del PRI al distrito de Xalapa Rural, que comprende precisamente la parte rural del municipio y por ende todas sus congregaciones y rancherías. El patético político solo les llevo un saludo personal, y la invitación a los presentes para la boda de su hijo, que -dijo- se casaría el sábado próximo. Pero no dijo ni el lugar, ni la hora, ni menos dejo las invitaciones personalizadas.
La iglesia y el poder, el poder y la iglesia, siempre se reciprocan, aunque la historia nacional y la Constitución General de México, les marquen sendas y quehaceres opuestos y diferentes. Entonces a que viene la conminación del tríptico eclesial del día domingo, cuando la iglesia ha dado su aval al gobierno para que gobierne como hasta ahora, porque de no estar de acuerdo Hipólito Reyes Larios, tampoco hubiese asistido el martes 15 del presente a la exposición del primer “informe” del gobernador Javier Duarte de Ochoa, al Museo de Antropología.
La confabulación entre uno y otro, da pauta para que se cometan fechorías y se mantengan en secrecía los pactos hechos. En particular la iglesia que ha albergado en su seno siglos de arbitrariedades prohijadas a sus muchísimos y honrados creyentes, como el caso de la congregación del Castillo precisamente, cuando el anterior párroco José Proceso Alonso, hace un año, defraudo la confianza de sus habitantes, al sustraer los fondos por casi medio millón de pesos que manejaba a su libre albedrio. Pero no solo eso, también rompió su celibato para llevarse a la guitarrista más bonita del coro, con quien procrea una niñita de seis meses más o menos. Cambio su residencia a las Higueras, a escasos cinco minutos del Castillo, y por las noches de vez en vez, se le ve llegar en el taxi que maneja a visitar a sus suegros, que como muchos lugareños de las comunidades, están irritados por la burla del ex párroco, no solo por traicionar los votos del sacerdocio y el juramento ante dios, sino también por los dineros que se llevo.
Y sobre el particular, el arzobispado de Xalapa ni media palabra, porque un terrenal aludiendo causas divinas, esquilmo a sus creyentes, que amparado con el manto divino de la impunidad, disfruta de su nueva vida como taxista por las calles de la capital, pero en contraparte, llama la atención el texto del tríptico por su recriminación directa al gobierno estatal, “Esperemos que no tengan que pasar situaciones cada vea mas trágicas, para que entonces los políticos y gobernantes se pongan de acuerdo y empiecen a resolver los problemas”. Salud y buena vida. ¿Qué no van de la mano?.