viernes, 29 de abril de 2011

ACONTRACORRIENTE

LOS TIBURONES, UN COCHINERO

Manuel del Ángel Rocha


Estalló otro escándalo más, heredado de la pasada administración, o de las pasadas administraciones, porque desde que tenemos conocimiento que el equipo de los tiburones rojos de futbol, representa dinero o popularidad, cada uno de los gobernadores en turno, lo han mantenido como negocio a trasmano, o para darse sus baños de pueblo, “piratas sabatinos”, si el equipo marcha bien.
Y sin pretender defender al diablo, por que el sabe defenderse solo, y muy bien, al parecer fue en la administración del panuquense Patricio Chirinos Calero, que el equipo de futbol presento menos controversias sobre su manejo financiero, porque con Dante como gobernador substituto, el embrollo administrativo fue sonoro, a pesar de los buenos resultados deportivos.
En la etapa de Miguel Alemán se dieron también buenos resultados deportivos, pero las secuelas de la gerencia de Rafael Herrerías al frente, fue un verdadero cochinero, que hoy se repita con Mohamed Samir Morales Álvarez como el supuesto propietario del equipo.
Exploto la bomba cuando la Federación Mexicana de Futbol saco a la luz publica los adeudos que mantiene el hipotético propietario no solo con ella, sino también con ex jugadores, ex entrenadores, patrocinadores, CFE, vigilancia del estadio, Ayuntamiento de Boca del Río, en fin, una media docena de acreedores que ponen al descubierto, que Mohamed Morales era solo el intermediario para ocultar al verdadero dueño.
En entrevista con José Ramón Fernández, y su polémico grupo de comentaristas, para una cadena de televisión norteamericana que transmite los partidos de los tiburones, se mostró a un Mohamed, limitado, no solo sobre la información del equipo, sino sobre su desenvolvimiento, que a cada pregunta, apenas contestaba balbuceante, sin claridad ni contundencia en sus respuestas. Balconeo al gobernador Javier Duarte de Ochoa, a pregunta sobre el posible interés del gobierno en el equipo, contestó que lo había buscado durante 4 meses sin que lo hubiera recibido.
Para nadie es un secreto que Mohamed Morales Álvarez, es uno de los constructores consentidos del gobierno del estado, o por lo menos lo era del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán.
Las deudas impagables y el quiebre financiero de los tiburones, evidencia que también como constructor al empresario deportivo le cerraron la llave del dinero, como a muchos otros, que inclusive Guillermo Herrera Mendoza, Secretario de Comunicaciones enlistó en aquella relación de 150 constructoras que no cumplían con la normatividad, las obras, o se les acabo el padrino y también el trafico de influencias, o de plano ya no eran de $u afecto.
Ello pone nuevamente en primera plana de manera negativa al estado de Veracruz, en un renglón muy sensible para la población futbolera del país, y particularmente la del puerto de Veracruz. Para nadie es un secreto la falta de liquidez que existe en el estado, y que el secretario de Finanzas Tomas Ruiz González, lo ha negado, o más bien, afirmo que la deuda es apenas de 10 mil millones de pesos, pero en cumplimiento a instrucciones del gobernador, había que poner orden y racionalidad en el manejo de los recursos.
Este episodio, pone al descubierto lo que el pueblo señala en abierto, sobre el cúmulo de rubros que la administración publica estatal, envuelta por la neblina de la corrupción heredada, mantiene suspendidas obras de impacto social, que cada día que pasa en su resolución, es un día mas que se acumula en presión para el gobernador, como el estrangulamiento que recientemente hiciera de Jalapa el mercader de la política Antonio Luna, y sus cofrades cardenistas.
Lo peor para el gobernador Javier Duarte, es polemizar con el diputado blanquiazul Fernando Yunes Márquez, heredero de la pericia verbal, de su padre Miguel Ángel Yunes Linares, pero también conocedor del tema su hermano Miguel Ángel, en su calidad de ex diputado del Congreso Local de 2004 a 2007, y presidente de la Comisión de Hacienda conoce muy bien.
Hay temas que como dice el dicho popular, “no se puede tapar el sol con un dedo”, y lo sano para la administración publica estatal, es que sea el responsable inmediato de la estructura orgánica, el que haga frente a la critica, fundada o no, de temas que están hoy, o estarán mañana ante la opinión publica, y para ello, antes que el gobernador le entre al toro, están el secretario de gobierno, o el contralor estatal.
El caso de los tiburones rojos del Veracruz, es un asunto que esta en boca de todos, y donde se afirma que Mohamed Morales, es solo un prestanombres del hijo del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, Fidel Herrera Borunda. El morbo de fondo para el vox populi, es saber si existe un rompimiento o alejamiento político entre Javier Duarte de Ochoa, o el ex gobernador Fidel Herrera, dada la cercanía entre ambos, aceptada textualmente por el propio gobernador.
Este, como otros rubros heredados de la anterior administración, “apestan”, entonces nada de carpetazo, sino de frente, y con los “pelos de la burra en la mano” para seguir ganando presencia y confianza ante la sociedad.











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